EL ARTE DE CONVIVIR
Te has fijado en esas parejas que llegan a un restaurante, se sientan uno frente al otro y permanecen en silencio hasta que el mesonero llega, ella viendo para algún otro lado o simplemente buscando algo en la cartera, mientras el habla por el celular sin parar... al fin, revisan la carta y cuando llega el mesonero, ordenan y continúan en silencio, solo intercambiando una frase de vez en cuando... Tal parece que cada uno hubiese llegado aparte y se encontraron en ese restaurante para compartir la mesa, porque no había mas lugar... Se les habrá acabado el amor? Habrán tenido una pelea antes de entrar al restaurante? O será que ya se acostumbraron a vivir la relación de esa manera fría y distante?
Un amigo muy especial me comentaba una vez : puedo comparar mi matrimonio, con la experiencia que tuve con mi barco, hubo dos momentos especiales, que aun recuerdo: el primero, cuando después de mucho desearlo pude comprar mi barco y el otro cuando cansado de todo el trabajo y los problemas que me daba, salí finalmente de el. Lamentablemente en muchos matrimonios ocurre lo mismo, aparecen marcadas dos etapas importantes: una al comienzo de la relación, cuando nos enamoramos y sentimos la absoluta seguridad de amar y ser amados, donde los detalles y las frases amorosas forman parte importante del día a día y la otra, es cuando comienzan a encenderse las alarmas que nos indican que algo anda mal, cuando queremos pasar mas tiempo con los amigos que con nuestra pareja, cuando peleamos por todo, hasta por las cosas mas pequeñas, cuando hablamos y no podemos entendernos por que nos parece que hablamos dos idiomas diferentes, porque ya no sentimos el mismo interés... es cuando descubrimos que en realidad solo somos un par de extraños llenos de resentimiento y frustración, unidos por muchas obligaciones y deberes, con poco amor y todavía menos de pasión...
Que sucedió? ¿Dónde quedo todo ese amor y la motivación que sentimos inicialmente?
Todos conocemos algunas parejas que a pesar de los muchos anos que llevan juntos, parecen disfrutar enormemente de su relación, sonríen, se consienten, se comunican en un maravilloso lenguaje secreto que solo ellos entienden, se consultan todo, están unidos por hilos invisibles que claramente podemos percibir... ¿Cual será su secreto?
Reavivemos la llama del amor y comencemos a ser especiales con nuestra pareja, el primer paso consiste en conectarnos al sentimiento del amor que todavía conservamos, no tengamos miedo de entregar lo mejor de nosotros mismos, olvidemos el pasado negativo y los viejos resentimientos, decidamos perdonar como lo hacemos con los mejores amigos y darnos otra oportunidad. En poco tiempo, veremos que es posible recuperar y disfrutar del viejo amor.
1- CUANDO FUE LA ULTIMA VEZ QUE DIJISTE “’TE AMO’’. Mira amorosamente a tu pareja y dile te amo varias veces al día, manifiéstale cada vez que puedas tu amor y cariño con palabras. El amor nunca se sobreentiende, debe ser reafirmado con frecuencia, decir palabras afectuosas es una forma de hacer sentir al otro, amado y reconocido.
EXPRESEMOS EL AMOR CON CARICIAS FISICAS: Sorprende a tu pareja con un fuerte y cálido abrazo, acarícialo, disfruta de tomarla de la mano, pásale el brazo por encima, junta las sillas en la cena, duerman pegaditos, no temas expresar tu amor con el cuerpo.
AUMENTA LA ADMIRACIÓN POR TU PAREJA: Aprende a ser el mas grande admirador de tu pareja, dile lo que te agrada de el o de ella, alábale su físico, su ropa, la comida que te preparo, sus logros... has que tu pareja se sienta una persona especial. Refuercen sus virtudes y logros, minimicen las fallas, disfruten y resalten lo positivo de los dos.
COMPARTE MAS TIEMPO CON TU PAREJA: Disfruten de estar juntos, compartan sus sentimientos y aspiraciones, diviértanse y trabajen juntos por metas comunes, compartan sus éxitos y apóyense en los momentos difíciles. Que sea tu prioridad disfrutar de la relación, recuerda que el amor requiere atención y tiempo.
RECUERDAS LAS ULTIMAS FLORES QUE LLEVASTE A CASA? Seamos detallistas con nuestra pareja, no es necesario que sea navidad, el cumpleaños o nuestro aniversario para regalarle algo especial, lo verdaderamente importante es hacer sentir a nuestra pareja, querida. Que tal si hoy le sorprendes con una barra de su chocolate preferido, con una invitación a comer, una serenata sin motivo o simplemente aligerarle un poco, su trabajo.
Aunque estemos cansados, es fundamental tener detalles mutuos para reafirmarnos el sentimiento del amor.








